Un par de alas para volar en la gestión de activos inmobiliarios, por cortesía de INMCRE

Un par de alas para volar en la gestión de activos inmobiliarios

Iniciarse en el mundo de la gestión patrimonial a ciegas es un error que acostumbramos a ver. Sin embargo, el mayor de los disparates es permitir que las empresas tomen decisiones sustanciales sobre las propiedades de sus clientes, sin otorgarles la información pertinente ni hacerles parte de sus inversiones.

Por ello, INMCRE se ha propuesto hacer más llevadero este salto al abismo ofreciendo en este mismo post un par de alas que permitirán a los usuarios sobrevolar el mundo de los activos inmobiliarios con las menores turbulencias posibles.

Para comenzar con esta clase magistral, que regalará el conocimiento suficiente para iniciar el recorrido hacia la gestión de patrimonio inmobiliario, es necesario entender que la administración de los bienes inmuebles se centra en “analizar los activos que tenga una persona, ya sea física o jurídica, e intentar dar la mejor respuesta y que el cliente pueda tener los mejores resultados”, como explica el director ejecutivo de INMCRE, Miguel Díaz.

Pero antes de llegar a este punto tan elaborado es necesario comprender ciertos aspectos y conceptos fundamentales para zambullirse en este sector.

1. ¿Qué es un activo inmobiliario?

Un activo inmobiliario es algo tan simple como un inmueble. Ahora bien, este edificio, oficina o terreno debe ser propiedad de una empresa que, a su vez, tiene que beneficiarse de cierto enriquecimiento gracias a su uso o utilización.

Pero lo más importante es que todo activo inmobiliario depende de la dinámica económica del país al que corresponda. Es decir, que se de un crecimiento económico en cierto territorio siempre conlleva una mayor producción y una importante generación de empleo. Y estos factores solo pueden desencadenar en un claro aumento en la ocupación de inmuebles para la creación de negocios.
Justo aquí es donde empieza el juego para los propietarios.

activos inmobiliarios

2. Características de los activos inmobiliarios

Los también conocidos como bienes raíces son patrimonios bastante característicos. Así que, si cumple los siguientes requisitos, sin duda alguna nos encontraremos frente a un activo inmobiliario.

“Raíz” es un término perfecto para comprender que todo bien inmueble reside en un lugar determinado. O lo que es lo mismo, un activo inmobiliario es aquel inamovible, que parece echar raíces sobre su base.

Pero no basta con cualquier propiedad, puesto que estos inmuebles tienen que nutrir económicamente a la empresa. Es decir, tienen que formar parte de la contabilidad de su propietaria y darle de beber como la fuente de ingresos que debe ser. A su misma vez, también puede servir como objeto generador de ganancias a partir de su utilización, como, por ejemplo, con su venta o arrendamiento.

Una virtud que también lo convierte en un aval. Y es que para que el terreno pase a ser un activo, este tiene la responsabilidad de garantizar cualquier tipo de pago en caso de deuda.

3. Tipos de activos inmobiliarios

Para ser exactos, existen cinco modelos de activo inmobiliario entre los que se encuentra el residencial, el comercial, el industrial, las oficinas y el suelo.
Como su nombre indica, el residencial es aquel cuya utilidad se basa en servir como alojamiento temporal o permanente. Un ejemplo de esto podrían ser casas, pisos o conjuntos residenciales.

Por el contrario, el comercial es aquel destinado a ofrecer servicios al público como los locales o centros comerciales.

En cuanto al industrial, su labor es manejar todo tipo de actividad que conlleve la transformación, reparación, elaboración, almacenaje y distribución de cualquier producto material.

Las oficinas, en cambio, son aquellos espacios dedicados a resguardar las actividades “frente al ordenador”. Es decir, aquellas tareas profesionales basadas en la administración, las finanzas y la información, entre otras.
Cuando hablamos de suelo como activo no nos referimos a todo aquel que pisamos constantemente, sino a los terrenos y tierras que albergan la construcción de un futuro edificio.

«Un crecimiento económico en cierto territorio siempre conlleva un aumento en la ocupación de inmuebles para la creación de negocios. Justo aquí es donde empieza el juego para los propietarios»

4. ¿Es útil tener un activo inmobiliario?

La respuesta, querido lector, es un absoluto y rotundo sí. Siempre y cuando la empresa quiera mantenerse en constante crecimiento.
Los activos inmuebles son esenciales para un desarrollo positivo de la entidad, puesto que tener una o varias posesiones de este tipo no solo se basa en vender bienes cuando estos no sean de utilidad o no reporten ganancias, sino que el objetivo es desarrollar una gama de estrategias útiles que sirvan para sacarle el mayor provecho a las propiedades que posea.

Claro está, a parte de esta noción básica, para sacar provecho de estos activos y crear un plan específico que vaya sobre ruedas, es necesario el asesoramiento de un equipo especializado en este tema, como lo es INMCRE, que ofrece su hombro para descansar de tantas gestiones.

Sobre todo, porque un mal consejo y una mala decisión en cuanto a este patrimonio puede reportar grandes pérdidas a cualquier empresa.

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5. Activos inmobiliarios que otorgan la mayor rentabilidad

Volviendo hacia lo explicado anteriormente, la rentabilidad de un activo inmobiliario dependerá de la situación económica del país en el que se encuentre, ya que toda condición económica, social o política puede influenciar, perjudicial o beneficiosamente, en la gestión de estas propiedades
Del mismo modo, depende de la ubicación en la que se encuentre la propiedad dentro del propio país, puesto que algunos activos funcionarán mejor que otros en los distintos territorios que conforman a una nación. Por eso, como todo en la vida, aquellos que dispongan de una combinación de distintos tipos de patrimonios inmuebles tendrán mayor rentabilidad que el resto.
En España concretamente, los industriales suelen ser más fructuosos que el resto, aunque la mezcla de estas posesiones con oficinas, normalmente, aportan mayor riqueza. Los activos inmobiliarios destinados al comercio, ya sean hoteles o centro comerciales, se llevan la plata en el mercado ibérico, pues los inversores acostumbran a realizar inversiones adicionales.

A pesar de esta breve introducción que conseguirá que muchos se alcen de la pista desde aterrizaje hacia la gestión patrimonial inmobiliaria, INMCRE siempre se ofrecerá a ser el piloto de este vuelo hacia la riqueza de sus clientes.

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